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Víctor Toscanini / Country manager interino de Cisco Chile

A mediados de mayo de este año, Víctor Toscanini asumió como country manager interino luego de trabajar por casi 20 años como ingeniero en Sistemas en Cisco Chile. Un desafío que se dio en un contexto donde la firma se encontraba enfrentando una alta demanda de su plataforma Cisco Webex –espacio virtual que permite realizar reuniones de forma colaborativa– debido a la implementación masiva del teletrabajo producto del avance del Covid-19 en el país. Una situación que, a su vez, demandó más ítems de ciberseguridad por parte de diferentes compañías y donde Cisco se encargó de entregar licencias para que el trabajo remoto de sus clientes fuera más seguro.

“Tomar este desafío a la distancia ha sido diferente, por eso es que este último tiempo ha sido intenso en el ámbito laboral. Además, estamos cerrando el año fiscal este mes, lo que suma mucha más carga”, cuenta el ejecutivo, quien reconoce que durante el primer mes de cuarentena obligatoria, se quedaba trabajando por las noches o debía acortar su almuerzo para cumplir con sus obligaciones. Luego de unas semanas, sin embargo, se pudo organizar para nunca saltarse el almuerzo, pues la instancia se volvió parte de su rutina familiar, ahora que sus tres hijos no están yendo al colegio y su señora también está con home office.

“Con mis hijos nos hemos metido harto en la cocina, preparando pizzas, pastas frescas y asados. También hemos tenido más tiempo de conversar, jugar juegos de mesa y ver películas”

“Desde la casa uno le dedica más horas al trabajo, principalmente porque se hace secuencial. No es lo mismo que estar en la oficina, donde uno se sintoniza más rápido con algunos quehaceres”, admite, haciendo hincapié en que como todo, se trata de períodos y no siempre tiene una carga laboral tal que se vea obligado a trabajar en horarios distintos al laboral.

El ejecutivo tiene claridad sobre lo complejo que ha sido toda esta etapa de pandemia, y de la incertidumbre que ha generado para miles de chilenos, pero personalmente rescata ciertos aspectos positivos que ha dejado este período en su vida, como aprovechar las horas de traslado a la oficina que ahora no tiene, para hacer otras cosas, pasar más tiempo con sus hijos, leer, o disfrutar de series de televisión.

“Con mis hijos nos hemos metido harto en la cocina, preparando pizzas, pastas frescas y asados. También hemos tenido más tiempo de conversar, jugar juegos de mesa y ver películas. La coyuntura ha sido un período para valorar el tiempo en familia”, reflexiona, añadiendo que por el home school además ha debido reforzar sus dotes de profesor y así ayudar a sus hijos en inglés, matemáticas y ciencias, mientras que su esposa los apoya en el resto. “Ahí nos tenemos que repartir las labores del hogar”, dice.

“Me encanta pescar (…) en río, ya que es ahí donde puedo subir o bajar por los bordes y admirar la belleza del paisaje. Estar en ese lugar, me entrega un momento de tranquilidad y relajo enorme”

Reconoce, eso sí, que hay una actividad que ha extrañado durante todo este tiempo: ir a pescar a los ríos de Coyhaique, su ciudad natal, de la que guarda grandes recuerdos de su infancia, ligados principalmente a su etapa escolar, cuando descubrió su pasión por la pesca en un entorno que afirma poseer los lugares más hermosos para interiorizarse en este deporte.

“Luego de las clases tomaba mi bicicleta y me iba al río a pescar, estaba a 15 minutos de mi pasatiempo favorito. Es algo impagable crecer en un lugar como ése y estar al lado del hobby que disfruto hasta el día de hoy. Me encanta pescar, principalmente por el tiempo con la naturaleza que entrega. Si me dan a elegir, prefiero la pesca en río ya que es ahí donde puedo subir o bajar por los bordes y admirar la belleza del paisaje. Estar en ese lugar, me entrega un momento de tranquilidad y relajo enorme”, reflexiona.

Dejar su ciudad para ir a estudiar a Valparaíso, a la Universidad Federico Santa María, fue un viaje que dejó una huella profunda en su vida, principalmente porque marcó la transición de la adolescencia a la adultez: “Estaba solo, como muchos otros compañeros de universidad y fue un proceso duro, pues sólo podía volver a casa para las festividades”.

“Lo primero que haré cuando acabe toda esta situación provocada por la pandemia, será ir a abrazar a mis papás y compartir tiempo con ellos”

Luego, tocó mudarse de Valparaíso a Santiago y eso también fue un impacto ya que en las ciudades en donde había vivido antes, los tiempos de desplazamiento eran cortos y en Santiago, “debí acostumbrarme forzadamente a dedicarle tiempo a los traslados. Cuando llegué, vivía en Ñuñoa y trabajaba en la Ciudad Empresarial, donde aún no existía el túnel San Cristóbal”, rememora.

Y vuelve a conectarse con el presente, recordando a sus padres. Los extraña mucho, confiesa, pero afirma que “lo primero que haré cuando acabe toda esta situación provocada por la pandemia, será ir a abrazar a mis papás y compartir tiempo con ellos”, añadiendo, con algo de nostalgia, que también añora la oficina y estar con sus amigos.