84

Cristina Palmaka / Presidente de SAP Latinoamérica y Caribe

Le tocó enfrentar uno de los desafíos más importantes de su carrera profesional, en medio de la pandemia: el 3 de agosto de 2020, Cristina Palmaka asumió la presidencia de SAP para Latinoamérica y El Caribe, luego de siete años liderando las operaciones de la firma alemana de software en Brasil, y otros más ocupando altos cargos ejecutivos en importantes empresas del mercado tecnológico, como Microsoft y HP.

No ha sido fácil, admite, pero ha intentado tomar todo lo que el entorno y las condiciones le ofrecen para sacar el mayor provecho de este tiempo en confinamiento. Y cree que empezó bien. Ya pudo “visitar” a muchos de los clientes de SAP en la región, algo que en el mundo pre pandemia habría sido imposible en apenas un par de semanas, al menos presencialmente. Dice que lo han logrado gracias a la tecnología y a las nuevas oportunidades digitales que existen para trabajar.

“Ha sido un tiempo interesante y también de mucho aprendizaje para crear este balance entre la vida doméstica y mi nuevo desafío en la compañía, estar pendiente de mis equipos, de que no les falte nada en estos días tan complejos y, sobre todo, llevar el negocio”

“Ya fui a muchos países y tuve la oportunidad de hablar con nuestros equipos de toda la región. Incluso, estuve en un evento de una solución que tenemos para una comunidad de mujeres, porque nos interesa mucho impulsar el tema del liderazgo femenino. Visité clientes en Honduras, en Colombia, en México, y todavía no fui a Chile, pero es algo que ya tenemos arreglado para las próximas semanas”, cuenta Palmaka desde su casa en su natal Brasil, sentada en el escritorio que acondicionó en una esquina cercana al balcón, para poder trabajar de forma remota y poder mirar la pantalla, pero también voltear a ver afuera y respirar aire puro.

Antes de la pandemia, Palmaka salía temprano a la oficina y volvía a casa cuando caía la tarde. Ahora, como todos, ha tenido que modificar sus rutinas, pero siempre siguiendo una agenda muy organizada. No le toca atender temas de home schooling, o no demasiado, porque su hija tiene 14 años y “es bien independiente en ese sentido”. A lo que sí dedica tiempo es a la logística de la casa, algo que antes no hacía.

“Uno siempre piensa que le falta tiempo para todo, que se está perdiendo de algo, y en mi caso a veces siento que me pierdo información”

“Esas tareas las divido con mi esposo. Ha sido un tiempo interesante y también de mucho aprendizaje para crear este balance entre la vida doméstica y mi nuevo desafío en la compañía, estar pendiente de mis equipos, de que no les falte nada en estos días tan complejos y, sobre todo, llevar el negocio”, comenta.

Si tuviera más tiempo libre, no dudaría en aprovecharlo para leer más. “Uno siempre piensa que le falta tiempo para todo, que se está perdiendo de algo, y en mi caso a veces siento que me pierdo información”, dice esta ejecutiva cuyos gustos son muy variados cuando se trata de libros: tecnología, negocios, pero también salud.

“Ahora estoy intentando profundizar un poco más en temas de mindfulness, meditación y salud mental. Tengo mi kindle donde guardo un montón de libros, pero aquí en mi escritorio tengo un set en físico que ya separé y que esperan por mí”, dice. Y se ríe: “Me gustaría mirarlos en los próximos días. Tengo esperanzas”.

“He probado varias aplicaciones de meditación guiada y me ha ido muy bien (…) Eso, junto con mi running, es lo que me da balance y equilibrio”

De hecho, la meditación es una de las herramientas que mejor le ha funcionado para asumir con buen ánimo los días de pandemia. Lo incorporó como hábito recientemente y, junto con salir a correr, dice que es lo que más le aporta equilibrio: “He probado varias aplicaciones de meditación guiada y me ha ido muy bien. Son períodos cortos pero muy eficientes. Eso, junto con mi running, es lo que me da balance y equilibrio”.

Viajar es una de sus grandes pasiones. Si tuviera que elegir sólo un viaje y quizás retroceder el tiempo para vivirlo de nuevo, volvería al año 2006, cuando voló a Nueva York para correr el famoso maratón de 42 kilómetros que, año tras año, ocurre en esa ciudad. Fue la primera carrera formal que hizo después de tener a su hija, y por eso fue un reto enorme.

“El tiempo es lo más precioso y preciado que tenemos. Una persona puede perder plata y recuperarla, pero el tiempo es el único recurso que no tiene sustituto y usarlo mal es desperdiciar tu vida entera”

“Me comprometí conmigo misma a correrlo si todo salía bien, y lo hice. Mi hija tenía ocho meses, la dejé con mi mamá y me fui con mi esposo a cumplir esa meta. Es de las cosas más emocionantes que he hecho”, confiesa.

Crear recuerdos significativos, con historia y valor, es algo de lo que se ha preocupado a lo largo de su vida. Como ese viaje y tantos otros, parte de una filosofía que tiene como norte el aprovechar cada segundo que pasa.

“Trato de vivir siempre buscando el balance entre mi trabajo, la compañía y mi vida personal”

“Creo que el tiempo es lo más precioso y preciado que tenemos. Una persona puede perder plata y recuperarla, pero el tiempo es finito, no se recupera, es el único recurso que no tiene sustituto y usarlo mal es desperdiciar tu vida entera”, dice la ejecutiva. Y añade: “Por eso trato de vivir en consecuencia, siempre buscando el balance entre mi trabajo, la compañía y mi vida personal”.